DOÑA MARIA CORONEL SE ABRASA LA CARA PARA PRESERVAR SU HONRA
La joven Maria Coronel salió con 15 años de la casa de sus padres en la Calle Arrayán de Sevilla para casarse con el caballero Don Juan de la Cerda.
Pero pronto comenzaron sus desgracias, ya que su marido decidió luchar contra Pedro I el Cruel y fue ajusticiado por traición.
Cuando Pedro I el Cruel conoció a la joven viuda se quedó impactado por su belleza y se dedicó a perseguirla.
Tras varios intentos de rapto, Maria Coronel pidió refugio en el Convento de Santa Clara.
Pero el rey se presentó en el convento y Doña María Coronel huyó hacia la cocina donde se echó aceite hirviendo sobre el rostro.
El rey, arrepentido, costeó la construcción de un convento donde María pasó el resto de su vida.
